
domingo, 31 de agosto de 2008
RECORDANDO A MAFALDA (Parte3)

miércoles, 27 de agosto de 2008
RECORDANDO A MAFALDA (Parte2)





Miguelito (Miguel Pitti) es otro de los amigos de Mafalda. Es un buenazo. Representa a esa parte inocente de todos que aun esta intentando comprender el mundo. Miguelito es simple, vitalista, pequeño. Es el más joven del grupo, pero a veces sus observaciones de la vida complicada que vivimos nos muestran lo absurda que es esta. Mafalda lo conoció un día en la playa en un verano inolvidable y lo unió a su grupo de amigos. Miguelito se desilusionó al saber que era otro amigo de Mafalda y no 'El' amigo de Mafalda como él creía.
Mamá (Raquel) es ama de casa. Papá tiene unos 37 años, y trabaja para una compañía de seguros. Le encantan sus plantas, y naturalmente odia a las hormigas


domingo, 24 de agosto de 2008
RECORDANDO A MAFALDA
(al final de la semana les daremos links para bajarse varios libros de Mafalda cortesia de Megakavu y directorio Warez)



viernes, 8 de agosto de 2008
ANECDOTAS DE ESCRITORES (2)

Un día un joven periodista uruguayo le preguntó a Borges la razón de su amor incondicional a la Banda Oriental y él le comentó que su padre, desde muy pequeño, le había dicho que el lugar de nacimiento de un hombre era no sólo donde éste nacía, sino donde había sido concebido. Borges fue engendrado en el departamento de Paysandú, en Uruguay. "Desde ese punto de vista puedo considerarme oriental", comentó.
(Fuente: Gustavo Laborde. El costado oriental de Borges)

Saliendo de un congreso sobre Torrente Ballester en Vigo, José Saramago compra en la puerta seis libros de su colega español. Fallaron sin embargo todas las tentativas para que las chicas a cargo sumaran los precios de los seis libros Un colega le explicó medio avergonzado: "No tienen la máquina". Saramago se sintió súbitamente genio en matemática, pidió papel y lápiz y les hizo la suma. Las pobres chicas se quedaron aplastadas y confusas. Dice Saramago: "Como si al no tener cerillas, aparece un salvaje frotando dos palitos secos y les enseña el arte de hacer fuego".
(Fuente: José Saramago. Cuadernos de Lanzarote)

(George Gordon Byron, sexto Lord Byron (Londres, 22 de enero de 1788 – Missolonghi, Grecia, 19 de abril de 1824) fue un poeta inglés, considerado uno de los escritores más versátiles e importantes del Romanticismo. Su fama se debe no únicamente a sus escritos sino también a su modo de vida algo extravagante y lleno de escándalos, como por ejemplo sus numerosas amantes, deudas, separaciones, acusaciones de incesto y sodomía. Lady Caroline Lamb dejó escrito sobre él: «Loco, malo, y peligroso de conocer». Se involucró en revoluciones en Italia y en Grecia, en donde murió de malaria en la ciudad de Missolonghi. Su hija Ada Lovelace contribuyó en la invención de la máquina analítica junto con Charles Babbage.)
Este es el epitafio que el poeta Lord Byron escribió para su perro “Botswain": "Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad. Tenía la grandeza de los grandes hombres y ninguno de sus defectos". Este mismo poeta fue el de la famosa frase: "cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro".
NOTA: PROXIMAMENTE CONTINUAREMOS CON MÁS....
Datos biograficos y fotografias tomados de http: es.wikipedia.orgmiércoles, 6 de agosto de 2008
ANECDOTAS DE ESCRITORES

Fotografía de Lewis Carroll tomada por él mismo
(Lewis Carroll es el seudónimo por el que es conocido en la historia de la literatura Charles Lutwidge Dodgson (Daresbury, Cheshire, 27 de enero de 1832 - Guildford, Surrey, 14 de enero de 1898), sacerdote anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor británico, conocido sobre todo por su obra Alicia en el país de las maravillas.)
(Fuente: Norman Brown)

"¡Ah, son muy aburridas, la de anoche tenía los senos donde la de antenoche: en el pecho, ¡Qué falta de imaginación!".
(Fuente: González Ruano. Baudelaire)

El Ulises, de Joyce, había obtenido infinitos rechazos en incontables editoriales y, especialmente, por parte de microcéfalos funcionarios de aduanas que obedecían órdenes superiores (los censores de correos, doctos en materia literaria). Pero el libro aún no había sido vetado por la justicia. Este requisito era necesario para poder lograr un dictamen legal, favorable o no. La editorial norteamericana recurrió a un truco. Envió un funcionario a París, que se puso en contacto con Sylvia Beach y obtuvo un ejemplar del libro. De vuelta a New York, un día muy caluroso, se encontró con aduaneros enervados por el bochorno que lo invitaron a pasar sin siquiera abrir las maletas. Pero el mensajero protestó y exigió que revisaran su equipaje porque llevaba un libro prohibido. El aduanero se quejó amargamente de que lo hicieran trabajar con semejante temperatura y cuando vio el cuerpo del delito comentó: "Pero si todos los turistas que vienen de Francia traen el Ulises".
Sin embargo se resignó, se hizo cargo del libro maldito y lo puso en manos de sus jefes. Ahora había una base para iniciar la querella, que terminó con el fallo absolutorio del juez, J.M. Wolsey, cuyo nombre no figura entre los grandes de la literatura, con torpe injusticia. Su Señoría dictaminó que el libro podía ser "vomitivo, pero no inmoral".
(Fuente: Juan Carlos Onetti. Confesiones de un lector)